Dobla y nada | Baños de Hisopo
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Foto Justin Hofman

Baños de Hisopo

La fotografía de un caballito de mar aferrado a un bastoncillo para los oídos, tomada por Justin Hofman en Indonesia, ha dado estos días la vuelta al mundo como símbolo de la cantidad de basura que arrojamos a los océanos y que muchas veces nos pasa desapercibida. Parece un sinsentido situar en una misma frase “economía de libre mercado” y “sostenibilidad” o “medio ambiente”, sin embargo, la realidad nos dice lo contrario: el crecimiento económico y el potencial de innovación y el bienestar que nacen del mercado libre son los factores más importantes en el desarrollo de la cultura de la protección del medio ambiente en los países occidentales. Los trabajos de la United Nations Environment Programme avalan esta afirmación y nosotros queremos alzar la voz en este sentido.

Son un gran número las especies amenazadas de extinción, tratando de subsistir en ambientes cada vez más hostiles para su supervivencia derivados de un desarrollo económico intervenido y subvencionado. No tenemos que irnos a Asia para comprobarlo: el propio caballito de mar en el Mar Menor, o el lobo en la cordillera cantábrica, son las víctimas propiciatorias de las actividades agrícolas y ganaderas que se desarrollan bajo el paraguas del la Política Agraria Común. En una economía libre son los consumidores, ¡somos nosotros! con nuestras decisiones, los que tenemos el control sobre los productos y la ética que apoyamos, y podemos mover el péndulo en favor de cadenas de suministro más sostenible;  A esto último dedicaremos un futuro post reseñando el libro de Brenda Chávez “Tu consumo puede cambiar el mundo”, que estos días ocupa nuestro tiempo de lectura.

Resulta de vital importancia hacer visibles los daños al medioambiente y su procedencia, y el modo en que estos, lejos de ser un mal necesario para el desarrollo económico, son en realidad un perjuicio para la generación de riqueza y prosperidad. Trabajos como los de la Asociación Hippocampus, dedicada al estudio y conservación del Mar Menor en general y del caballito de mar en particular, como especie emblemática del mismo, son una imprescindible fuente de información para poder determinar con nuestras decisiones como consumidores como se teje el sistema productivo.

Pero también es una exigencia definir los conceptos, ya sea “ecológico”, “justo” o “ético” que nos permitan comprender mejor, como individuos capaces de no sólo tomar partido por una causa, sino de influir con nuestra decisiones de consumo, la relación entre el desarrollo económico y el medioambiente, diseñar nuevas estrategia de exploración y explotación de los recursos y lograr tener una visión completa sobre la complejidad del medio natural. ¿Te resultaría difícil cambiar tu hábitos de consumo sabiendo que podrías mejorar el medio ambiente?

Foto: Justin Hofman
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